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En
las clases el profesor utiliza manos suaves y palabras
de instrucción, para hacerte conciente de tensiones
que acortan tu estatura. Al aprender a soltar
dichas tensiones, dejas de interferir con tus mecanismos
naturales de equilibrio y... ¡te sostienes
sin esfuerzo!
El
profesor, además, guía tus movimientos
en actividades como las que sueles realizar en tu
vida diaria. Con el tiempo vas descubriendo
lo útiles que son tus pensamientos para cambiar
viejos hábitos, tu respiración se
vuelve más libre y tus movimientos más
ligeros y placenteros. |